Sostenibilidad

Eficiencia y durabilidad: las claves de la sostenibilidad del poliuretano proyectado e inyectado

Nuestro modo de construir es sostenible si cubre las necesidades presentes sin comprometer el futuro, y si tiene en cuenta tres facetas, la medioambiental, la económica y la social. El poliuretano proyectado e inyectado ofrece un balance positivo en estas tres facetas.
Beneficio medioambiental
Los edificios son el mayor sumidero de energía en la Unión Europea, consumen el 40% de la energía disponible, más de la mitad en climatización (calefacción o refrigeración). Por ello también presentan el mayor potencial de ahorro de energía, y el aislamiento térmico con poliuretano proyectado o inyectado es una forma eficaz de reducir este consumo.
Su eficiencia térmica, que alcanza mayores aislamientos con menores espesores, permite que la energía necesaria para fabricar, transportar, instalar y tratar los residuos del poliuretano proyectado o inyectado se compense con la energía ahorrada durante el primer año de uso, y a lo largo de su vida útil el poliuretano proyectado o inyectado ahorre casi 100 veces la energía utilizada.
Para ello la durabilidad se convierte en la ventaja clave: El poliuretano resiste la humedad, no se ve afectado por las infiltraciones de aire, por la suciedad, o por las corrientes de convección, no sufre descuelgues ni despegues y no es fácilmente comprimible.
Por último, el poliuretano no contiene CFC’s ni HCFC’s, por lo que no contribuye a la destrucción de la capa de Ozono, y ayuda a combatir los efectos del calentamiento global.
Beneficio económico
Reducir las pérdidas energéticas a través de la parte ciega del cerramiento con un aislamiento como el poliuretano, ya sea proyectado o inyectado, es la forma más barata de ahorrar energía, según el Informe CEPS, aparte de revalorizar la vivienda.
Además, el aislamiento de poliuretano no tiene gastos de mantenimiento o sustitución a lo largo de toda su vida útil.
Beneficio social
Gran parte de nuestra vida la pasamos en el interior de los edificios: casa, oficina, centro comercial... Una adecuada climatización es esencial para garantizar el confort y la salud de las personas que habitan los espacios, y el aislamiento térmico de la envolvente es el mejor modo de asegurar una temperatura de confort uniforme en cualquier lugar del edificio.
Un buen nivel de aislamiento térmico, con un tratamiento uniforme de los puntos singulares garantiza ausencia de condensaciones, y evita la formación de mohos y humedades que puedan deteriorar la edificación.

Gestión de residuos de PU

Prevención:
El primer paso para reducir la gestión de residuos es no generarlos. El poliuretano proyectado o inyectado ayuda a reducir los residuos ya que no genera sobrantes en obra, y su conductividad baja le permite alcanzar las exigencias de aislamiento con el mínimo volumen.
Reutilización:
Los restos de poliuretano, una vez molidos, pueden volver a ser utilizados como carga en paneles de alta densidad. Los restos de espuma desmenuzados se pueden volver a utilizar prensados para fabricar nuevas piezas con la misma calidad. Los restos de espuma flexible se utilizan para la fabricación de planchas de grandes dimensiones, como material de embalaje o para los acolchados de las moquetas.
Reciclado químico:
A través procesos químicos se pueden transformar los restos de poliuretano nuevamente en materia prima. El poliol obtenido con esta técnica se puede volver a utilizar para fabricar poliuretano.
Recuperación energética:
Todos los deshechos de poliuretano se pueden incinerar en cámaras de combustión para generar energía y de esta manera contribuir a preservar los recursos naturales.

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